Me acuerdo, cuando era chico, los días de mucha lluvia... cruzaba el jardín para ir a la casa de mis abuelos y en la corrida vertiginosa entre la lluvia... caía con todo mi peso accidentalmente sobre algún caracol. El sonido estridente de mil astillas en una explosión debajo de mi pie. Dicotomía entre asco y pena... eso sentía.
Ahora en el jardín ya no hay no hay caracoles... me parece que se extinguieron por mi culpa.
2 comentarios:
Estás re loco, Nico...
Tenés que conocer a mi alter ego "Jorge, el niño-caracol".
El año pasado fui mal influenciada y maté a uno... todavía siento el crujir contra la pared. No lo voy a hacer más.
...estoy piantao, piantao... jajaja...
Me acuerdo, cuando era chico, los días de mucha lluvia... cruzaba el jardín para ir a la casa de mis abuelos y en la corrida vertiginosa entre la lluvia... caía con todo mi peso accidentalmente sobre algún caracol. El sonido estridente de mil astillas en una explosión debajo de mi pie. Dicotomía entre asco y pena... eso sentía.
Ahora en el jardín ya no hay no hay caracoles... me parece que se extinguieron por mi culpa.
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