viernes, diciembre 25, 2009

C O R R U P T @ S



I . A FOTOGRAFIARSE
Autobiografía
Pose N° 1

El Universo o Realidad y yo nacimos en 1º de junio de 1874 y es sencillo añadir que
ambos nacimientos ocurrieron cerca de aquí y en una ciudad de Buenos Aires. Hay un
mundo para todo nacer, y el no nacer no tiene nada de personal, es meramente no haber
mundo. Nacer y no hallarlo es imposible; no se ha visto a ningún yo que naciendo se
encontrara sin mundo, por lo que creo que la Realidad que hay la traemos nosotros y no
quedaría nada de ella si efectivamente muriéramos, como temen algunos.

Macedonio Fernández - Continuación de la nada.

Pic: Nicolás Salinas

lunes, noviembre 30, 2009

C O R R U P T @ S


Canon EOS 1000D


Fotografía: Nicolás A. Salinas

miércoles, noviembre 04, 2009


... si buscas en  el fondo de tu vaso, encontras cosas como estas.

lunes, noviembre 02, 2009

Esto no es una postal II

...de la serie ¨Esto no es una postal II¨


Lugar: Chiapas, México.

domingo, octubre 18, 2009

Caracoles...



Un caracol se detuvo a pensar...

martes, octubre 06, 2009

Recuerdo... cuando llegue a la segunda imagen, encontré
la fotografía que buscaba antes de sacarla(momento de felicidad como pocos)...
pero aprovechando la continuidad... surge este inmóvil-movimiento.

domingo, septiembre 27, 2009

¨Esto no es una postal¨

Titulo: ¨Esto no es una postal¨

Panajachel, Lago de Atitlán, Guatemala.

jueves, septiembre 24, 2009

Saltimbanqui

16


Lanzó su mirada al cuadrante izquierdo superior, ahí... justo donde parece haber una escalerita, Empezó por aquí, mirada alta, prohibido inclinar la cabeza hacia mis pies, hay que evitar vértigo,
No se donde me lleva, Pone atención, sin complicación mayor, logra ver una superficie perforada
simétricamente, Acerca un ojo, huele a óxido húmedo, refriega su nariz, ve formas que no resuelven, Decide bajar, llega al parante que corta la misma diagonal unos 4 metros por debajo
del colador, Esta vez, utilizando sus piernas y manos, deja colgar su cuerpo, avanzando por el hierro, como gateando sobre cielo raso, al llegar, corta por la siguiente diagonal, Ya del lado derecho, comienza a correr por las escaleras utilizando sus manos y brazos, No sabe de qué manera, pero ahora se encuentra en el centro, soportado por sus empeines, ligeramente trabados, cráneo invertido, El peso de su pelo se hace presente, cuelga, cuelga pendulante, todo lo que cree poder hacer aquí, lo hizo, y más. Agita el péndulo, lo suficiente como para saltar a la siguiente diagonal, llega a las próxima formas de escalera y baja. Controla su respiración, como de costumbre,
Suelta la foto... la dejó caer...
la dejó...
ups!...

viernes, septiembre 04, 2009



La espontaneidad, y la creatividad del instante próximo...
de lo impermanente y el desapego.
La improvisación y la frescura del deseo de hacer...



El Perseguidor: Julio Cortázar
Fotografía, guitarra y bandoneón: Nicolás Salinas

viernes, agosto 14, 2009

Instrucciones para subir una escalera.

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.



Texto: J. C.
Fotografia: Nico
lás

lunes, mayo 04, 2009

Un sonido, un instante…


Dibujo: Facundo Semerena.

Titulo: ¨Rara noche en el verano islandés¨

martes, abril 28, 2009

32


Golpeaba extraño, Pensó en llevar la derecha a su pecho,
para diagnosticar su síntoma físico, Prefirió dejarlo para luego,
escucha disgregarse por dentro, su cuerpo pesaba setenta y tantas horas de insomnio. Por el contrario, el reloj de pared se distrajo
y hace varias semanas que marca las cero horas antes del meridiano.
demora exhalación...
si...
no, si...
si...

viernes, abril 24, 2009

22

Un intervalo de quinta, tres tonos y medio; una cucharada pequeña de azúcar, la cuarta parte del sobre contenedor en el café de siempre; treinta y seis segundos, lo que tarda en descender el ascensor.
Mi vida y la de ella... la cuarta parte de nuestro ego.
Escuchaba sus pensamientos, estaban alterados por bemoles y sostenidos, las notas naturales completamente ausentes. Esto lo malhumoraba, no sin antes pensar en lo ácido y tóxico soliloquio, algo así como una sonatina de mala muerte.

8


Cero horas y treinta y siete minutos, Buenos Aires. Habitación enfrentada a la vehemencia de Callao, a treinta y cinco segundos de Corrientes. Repetía este cálculo temporal cada vez que se dirigía al café, mientras pensaba en lo inoportuno de la cercanía de esa esquina. Cada vez que ella se escapaba, al salir corriendo detrás, la perdía fácilmente al doblar.
Aún quedaban rastros de luz, que bañaba el cuadrante derecho inferior del ventanal a un cuarto de estar cerrado. La habitación, abunda de nada. El afuera se reverberaba en el vacío. Un recuerdo lo llevo al día en que durmió por primera vez allí. Se sintió solo, pero sin duda fue más acogedor que esta noche. La explosión de un carro, no logro sacarlo de su abstracción, Detención, Una fisura en la pared, recorría un largo viaje hasta el, Ya en el suelo, de aspecto huesudo, Tenía la imagen de un Stromberg Carlson de los 50´, madera robusta, El melómano sostiene un vinilo, jugando con su mano izquierda a girarlo, Sentía como su colmillo derecho, descansaba sobre los surcos del mismo.
Su mirada en dirección al resplandor que bañaba sobre el disco, con un pensamiento casi demorado <<...a esta distancia debería sonar el primer tema, ella por el contrario, no estaría de acuerdo, Ya no esta, Entonces es el primero... ¿o el segundo? Probablemente llegue al final y aun no va a estar... la impermanencia>>.